ACERCA DE LA ENERGIA
EN TORNO AL PROBLEMA DE LA ENERGIA
La energía es el motor del desarrollo humano. El consumo de energía es uno de los principales medidores del progreso de una sociedad. Se habla de "crisis energética" cuando las fuentes de energía de las que se abastece la sociedad amenaza con agotarse. En la actualidad, los hidrocarburos, principalmente el petróleo, son nuestra principal fuente de energía, con mucha diferencia sobre las demás, y esa fuente se está agotando. Con la creciente tasa de consumo de energía a nivel mundial, las estimaciones más optimistas prevén serios problemas de abastecimiento de aquí a menos de cincuenta años. Estamos, pues, ante una gravísima "crisis energética".
No se trata de caer en el catastrofismo, sino de examinar seriamente, con visión de futuro, cuales son las fuentes de energía alternativas, susceptibles de sustituir al petróleo en un plazo razonable.
Existe una fuente: la fusión nuclear. Es capaz de satisfacer, sin límites, todas las necesidades de energía que la humanidad pueda necesitar en el futuro: la energía se obtiene mediante un proceso limpio y sin residuos contaminantes, utilizando como combustible el deuterio, un isótopo del hidrógeno contenido en el aire que respiramos, Sus reservas son por lo tanto inagotables. El proceso es conocido y experimentado a nivel de laboratorio desde hace ya años. Se trata de unir dos núcleos de átomos de deuterio, obteniendo un solo núcleo con una masa inferior a la suma de las masas de los núcleos iniciales. De esa disminución de masa proviene la energía.( recuerden la formula de Einstein: E=mc2). Esta unión, o fusión nuclear solo es posible partiendo de átomos sumamente ligeros como el deuterio, sometiéndolos a temperaturas elevadísimas del orden de varios miles de grados kelvin , Para poder industrializar este proceso se requiere una tecnología que por ahora está aún muy lejos de nuestro alcance. Debemos considerar esta fuente de energía como un objetivo aún muy lejano, un sueño que tal vez pueda convertirse en realidad y ser disfrutado por nuestros descendientes. Dependerá del esfuerzo de investigación que la humanidad sea capaz de desplegar durante los próximos decenios.
Existe otra fuente de energía, también nuclear, pero utilizada ya desde hace tantos año que casi podríamos considerarla como "clasica". Se trata de la energía obtenida por fisión nuclear, utilizando el uranio enriquecido como combustible. Es la energía obtenida en las centrales nucleares instaladas, en mayor o menor número, en muchos países del mundo. Aquí no se unen núcleos de átomos, como en el caso descrito anteriormente, sino que se rompen (fisiòn) utilizando átomos pesados como el uranio. La energía obtenida es relativamente mucho menor, pero la tecnología para su uso industrial, es mucho más sencilla y fácil de aplicar.. En muchos países, es considerada como la única opción valida para . servir de puente hasta llegar a la energía nuclear basada en el hidrogeno mencionada anteriormente. Las actuales centrales nucleares tienen sus partidarios y sus detractores. Tienen efectivamente tres graves inconvenientes: el elevado coste de su construcción, el peligro de accidentes con fuga de material radioactivo y el problema aún no resuelto de la eliminación de sus residuos cuya radioactividad se conserva durante miles de años. Por estos tres motivos, varios países no solo rechazan la construcción de nuevas centrales si no que están procediendo al cierre, e incluso a la destrucción de centrales existentes.
Otra energía "clásica" es la hidráulica producida, por ahora, casi exclusivamente en las centrales hidroeléctricas. Explotada desde tiempos inmemoriales, esta fuente de energía puede considerarse como prácticamente saturada, en los países desarrollados. Existen, sin embargo, miles de ríos, grandes y pequeños, en Africa, Asia y America Latina en los que la fuerza del agua sigue sin ser aprovechada. Es difícil cuantificar en kw el derroche de potencia energética que esto pude suponer a escala mundial, pero sin duda puede contribuir a la solución de muchas situaciones económicas críticas a nivel local.
Queda por mencionar las llamadas "energías renovables", todas ellas englobadas bajo el termino genérico de "energía verde". Son, por supuesto, las preferidas por los ecologistas, pues no contaminan y su modo de obtención no emite subproductos que puedan incidir negativamente sobre el medio ambiente. Existe una gran diversidad de energías verdes. Las más conocidas por el gran público son la energía eólica y la energía solar. Los molinos de viento estilizados y la grandes extensiones de placas solares son ya parte del paisaje de muchas regiones de nuestro país. Suponen un no despreciable aporte al caudal de energía que necesita el país, un importante complemento a otras fuentes energéticas pero nadie puede pensar que puedan jamás sustituir a los hidrocarburos.
La otra fuente importante de energía pretendidamente limpia se produce de los llamados biocombustibles: el bioetanol y el biodiesel. El primero, también llamado etanol de biomasa, se obtiene principalmente en países productores de azúcar de caña, aprovechando el bagazo y otros desechos de sus ingenios azucareros. Brasil es actualmente el primer productor y exportador de etanol. El biodiesel se fabrica a partir de aceites vegetales, extraídos principalmente de la soja y otros cereales. Puede fabricarse con aceites ya usados y así se ha hecho, hasta hace pocos años, principalmente en Alemania. . Los costes, utilizando productos de deshecho son bajos y la energía así producida resulta barata. Sin embargo, tanto recurriendo al bagazo de caña como a aceites vegetales usados, la capacidad de producción a nivel mundial es muy limitada. Actualmente, para conseguir que la energía producida por los biocombustibles pueda alcanzar cifras significativas, se está pasando de la utilización de los restos de otras actividades agrícolas al cultivo extensivo de cereales como la soja y el maíz, exclusivamente para la producción de energía. Se trata de un cambio cualitativo muy importante en la forma de abordar el tema.
En muchos países subdesarrollados, especialmente del sureste asiático y de America Latina, grandes empresa multinacionales europeas y norteamericanas están destruyendo espacios naturales, bosques, selvas, incluso cultivos propios a la agricultura tradicional, y creando extensas plantaciones de soja y otras cereales, para producir biocombustibles. La consecuencia de esto es justo la contraria de la que se pretende conseguir pues esos cultivos a gran escala, altamente mecanizados, no pueden ya considerarse como fuentes de energía limpia o "verde". Los bosque y selvas limpian más el aire de lo que lo hacen los cultivos que se ponen en su lugar. Según ciertas fuentes, el balance neto de emisiones de dióxido de carbono por el uso de biocombustibles en lugar de combustibles fósiles es nulo debido a que la planta, captura, mediante fotosíntesis durante su crecimiento, el CO2 que será emitido en la combustión del biocombustibles. Hay que tener en cuenta, además, que en el transporte de los fertilizantes, de las materias primas y del propio producto se usan camiones y tractores movidos por motores diesel , de tal forma que según cálculos fiables, el balance neto de emisiones de dióxido de carbono resulta ser positivo en la mayoría de estas plantaciones.
La extensión de estos cultivos a nivel mundial está ya teniendo, además, graves consecuencias para el sector alimenticio. Al comenzar a utilizarse suelo agrario para el cultivo directo de biocombustibles, está apareciendo un efecto de competencia entre la producción de comida y la de biocombustibles, resultando en el aumento del precio de la comida. En Argentina, buena parte de los pastos en los que se cría el ganado vacuno, se dedican ahora al cultivo mucho más rentable de biocombustibles. La producción de carne de vaca ha disminuido y su precio ha llegado a triplicarse. En México, las plantaciones de biocombustibles exportados a Estados Unidos están gradualmente sustituyendo a las de maíz cuya producción disminuye. En los últimos doce meses, el precio de las tortillas de maíz - comida básica de la población mexicana - se ha más que triplicado. El caso de Brasil es particularmente grave. Desde hace ya muchos años, la deforestación en la Amazonia está destruyendo el principal pulmón no solo de America si no del mundo entero. Según datos del Banco Mundial, en los cinco primeros años de este siglo Brasil habría desforestado más de 30.000 km2 de área forestal, para satisfacer los intereses de las grandes multinacionales europeas y norteamericanas. Anteriormente, la deforestación era consecuencia de una explotación descontrolada y masiva de las riquezas madereras; hoy se añade a esta, en proporciones importantes, la implantación de extensos cultivos de biocombustibles. En estas grandes plantaciones modernas, al no estar destinadas a producir alimentos, no existe limitación en la aplicación de productos químicos para aumentar la producción - fertilizantes, anti-plagas, etc..- que contaminan las tierras y aguas de regadío arruinando los cultivos de los granjeros de las zonas colindantes Miles de familias campesinas fluyen hacia las ciudades, con la falsa ilusión de encontrar una vida mejor.
El cultivo masivo de biocombustibles, especialmente de soja, en países en desarrollo, es considerado como una de las fuentes de energía verde más rentable y con más perspectivas para el futuro. Sin embargo, podría darse el caso de que ocurriese como con los minerales y otras materias primas explotadas en el tercer mundo, y en lugar de enriquecer a los países productores y contribuir a su desarrollo, se convierta en un factor más de empobrecimiento de sus población.